Y dejo que caiga, mi corazón,
y según cayó, tú apareciste para reclamarlo, está muy oscuro, y yo estaba acabada, hasta que existe mis labios y me salvaste,
mis manos, eran fuertes, pero mis rodillas eran demasiado débiles
como para sostenerme en tus brazos sin tener a tus pies.
Pero hay una parte de ti que nunca conocí, todas las cosas que dijiste nunca fueron ciertas, y los juegos a los que jugaste, siempre los ganaste.
y según cayó, tú apareciste para reclamarlo, está muy oscuro, y yo estaba acabada, hasta que existe mis labios y me salvaste,
mis manos, eran fuertes, pero mis rodillas eran demasiado débiles
como para sostenerme en tus brazos sin tener a tus pies.
Pero hay una parte de ti que nunca conocí, todas las cosas que dijiste nunca fueron ciertas, y los juegos a los que jugaste, siempre los ganaste.