En la vida, hay momentos, que te toca elegir. Pensar que será lo mejor, para ti y para todos. Te quiero, y me gustaría tenerte a mi lado. Es obvio, pero ahora pienso en todo lo vivido, y lo dicho, lo mejor para mí, lo mejor...
es olvidarte.
Olvidar cada una de tus palabras, ya que ahora, se puede ver que la mayoría de ellas, quizás, no eran verdad del todo.
Olvidar el conectarme a ciertas horas para hablar contigo.
Olvidar el mirarte cuando me cruce contigo, olvidar ser feliz porque te vi. Olvidarme de saludarte.
 Olvidarme de tu número. 
Olvidarme de tu voz, tus caricias, tu risa, tus cambios, tus inquietudes . .
Olvidarme de cada defecto y cada aspecto
que me encantaba  de ese chico que, poco a poco,              un día me enamoró.
En definitiva, olvidarme de todo!  

Pero hay un problema, estás demasiado dentro de mí, y para sacarte, pasarán días y días...
Días en los que con una mínima cosa, me vuelva acordar de ti y de tu mirada y todo lo que conlleva el tenerte continuamente en mi cabeza. 
Es entonces cuando lo de olvidarte                  
lo olvidaré, en silencio, sin pronunciar una palabra de ti.