Un cuento que arranca está muy lejos de ser mito…
Diez años no es nada, diez años no es mucho, diez años solo quiere decir una década. Década de tantas fiestas, de infinitas emociones, de demasiadas risas, abrazos y besos, de los eternos rock and rolles, murgas y folclores. 
Diez!, ese número que tanto vincula a nuestro Dios y que en una batalla académica, cuerpo a cuerpo contra un examen significa perfección. Según el Tarot, la carta número diez simboliza "La Rueda de la Fortuna" y, por tanto, la evolución, ya que cada giro representa una nueva oportunidad: Por Colectora más el álbum Rojo, más Crisis, más Versiones más Desafíos. 10 en compañerismo, 10 en humildad. Diez fue Lo más fino, diez fue Postura, diez también fue Dios, Gobiernos Procaces y Me juego el corazón.
Solo como homenaje habrá una sola palabra que describa mis miles de sentimientos: amor. 
Amor por la banda y amor por la música. Es tan fácil querer a Las Pastillas del Abuelo con o sin razón, 
una imagen familiar tan nuestra!. 
Desde aquella vez cuando escuché la primera canción Me han dicho, como no me iba a enamorar, seguida de Skalipso y en la mezcla, Osiris y Vuelta de Tuerca. Aquel bautismo de fuego en Paternal, seguido de un verano 2009 a pura fiesta y con un Parque Roca, en el que no cabía ni un alfiler. Luego Ferro, la nube gris y el 2010 remasterizando hitazos hasta que llegó el punto culminante por ahora, con la increíble evolución desafiante. Apoyando causas nobles, repudiando lo injusto desde los casos de minería, a darle la mano a leyes como Bosques y Glaciares, hasta siendo el refugio de miles de Oscarcitos. Desde críticos de facinerosos, hasta sostén para adolescentes enamorados, habrá no sólo diez, sino diez millones de títulos para ustedes. 
A seguir entonces dejando la vida en una rima y a seguir contando historias en plural, a pesar de los años, los momentos vividos, fue peldaño a peldaño que esta banda ha crecido, ustedes pongan los huevos, arriba del escenario, como bien decimos siempre, 
nosotros la fiesta la ponemos abajo.











Sencillamente los amo tal cual son, 
GRACIAS INFINITAS